El cáncer de páncreas presenta un pronóstico sombrío, con una supervivencia mediana inferior a seis meses tras la progresión con quimioterapia estándar. Las iniciativas de oncología de precisión han beneficiado históricamente solo a una minoría de pacientes, dejando la quimioterapia sistémica como el estándar de tratamiento por defecto para la mayoría. Sin embargo, recientemente, el ensayo RASolute302 demostró que daraxonrasib, un inhibidor multiselectivo de RAS(ON), prolonga significativamente la supervivencia en segunda línea en comparación con la quimioterapia estándar.
El ensayo RASolute302 fue un estudio fase III, aleatorizado y abierto, que evaluó a pacientes previamente tratados con adenocarcinoma pancreático metastásico con mutaciones en KRAS G12, G13 o Q61, así como enfermedad de tipo salvaje. Los pacientes fueron asignados de forma aleatoria a recibir daraxonrasib o quimioterapia a elección del investigador. El ensayo demostró una mejora sin precedentes en la supervivencia global. En la cohorte con KRAS G12, la supervivencia global mediana alcanzó los 13,2 meses con daraxonrasib frente a 6,6 meses con quimioterapia estándar (HR 0,40; IC del 95%, 0,30–0,54). Daraxonrasib también prolongó significativamente la supervivencia libre de progresión, aumentó la tasa de respuesta objetiva y mejoró la calidad de vida.
Si bien estos resultados son altamente impresionantes y muestran un perfil global de tolerabilidad más favorable que la quimioterapia, el tratamiento con daraxonrasib se asoció a una toxicidad notable; el 43,6% de los pacientes presentó acontecimientos adversos relacionados con el tratamiento de grado 3 o superior, siendo los más frecuentes erupción cutánea (85,5%), diarrea (58,1%), mucositis (53,1%), náuseas (46,5%) y vómitos (36,9%).
Estos datos históricos establecen a daraxonrasib como el nuevo estándar de tratamiento para el adenocarcinoma pancreático metastásico previamente tratado. En un sentido más amplio, estos resultados inauguran una era transformadora en el manejo de los pacientes y marcan un punto de inflexión en la innovación terapéutica. De cara al futuro, varios inhibidores de KRAS están siendo evaluados como monoterapia o en regímenes de combinación en primera línea. Estas combinaciones, incluidas aquellas libres de quimioterapia, están llamadas a redefinir profundamente el panorama terapéutico en los próximos años.


